Reduce la presión arterial y más beneficios estudiados científicamente


Cierra los ojos e imagina uno de esos días difíciles en que nada parece salir bien. Ahora imagina la voz reconfortante de esa persona que siempre está cuando lo necesitas. Te hace sentir bien. Pero lo que seguramente no sepas son los beneficios que tu amigo le aporta a tu salud.

El filósofo británico Francis Bacon decía que “la amistad duplica las alegrías y divide las angustias por la mitad” y no estaba nada alejado de la realidad. Varios estudios científicos demuestran la importancia que tienen las relaciones sociales en nuestra salud.

De hecho, según explica Maite Sánchez-Mora, psicóloga y secretaria del Collegi Oficial de Psicologia de Catalunya, “la salud es algo más exigente que no tener una enfermedad; la salud es el bienestar físico psicológico y social”. Y lo que nos aportan nuestras amistades es precisamente ese bienestar del que habla Sánchez-Mora. Un valor añadido que repercute sobre nuestra salud de distintas formas.

Una de ellas es la forma en la que nos comportamos. Rodearnos de buenos amigos puede alentar comportamientos beneficiosos para su salud -aunque también puede ocurrir al contrario-, asegura la especialista en psicología social Clara de Inocencio. Este tipo de conductas tienen un impacto directo en nuestro bienestar.

Las personas con buenas amistades tienden a tener la presión arterial más baja
Más allá del cómo actuamos, tener buenas amistades está directamente relacionado con que nuestro cuerpo esté más sano. Así lo ha descubierto un grupo de investigadores de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill (Estados Unidos).

Los resultados del estudio, para el que contaron con 15.000 participantes, mostraron que la falta de relaciones sociales cercanas podría tener el mismo impacto en la salud que la falta de ejercicio físico o fumar. Además, las personas con buenas amistades tienden a tener la presión arterial más baja, menor masa corporal y menores niveles de inflamación en el cuerpo que aquellas que tienen peores relaciones.

El secreto está en la calidad, no en la cantidad
Los beneficios de la amistad dependen de la edad que tengamos. Por ejemplo, a los adolescentes -entre 12 y 18 años- el aislamiento social les afecta mucho más que a las personas en edades adultas, matiza De Inocencio.

Se trata de un problema que les genera estrés y si se convierte en algo crónico puede derivar en contratiempos en el sistema inmunológico. Es por esto que aquellos jóvenes que están integrados en grupos de amigos crecen con mejor salud que los que no lo están.

Para la salud de un adulto son mucho más importantes los lazos fuertes con las personas que aportan apoyo en el día a día
Cuando llegamos a la edad adulta –entre los 30 y 60- el número de personas que conforman el grupo de amigos deja de tener un efecto primordial en la salud. Aunque según el estudio de la Universidad de Carolina del Norte es en este rango de edad cuando nos relacionamos con más personas, la cantidad no es lo que importa. Para la salud de un adulto es mucho más importante la calidad de sus amistades, los lazos fuertes con las personas que aportan apoyo en el día a día.

Más años de vida
Otra investigación, de la Brigham Young University de Utah (Estados Unidos), llevó a cabo 148 estudios -en los que participaron 308.000 personas- sobre el vínculo entre las relaciones sociales y la mortalidad. Los resultados de este estudio harán que quieras volver a coger el teléfono y llamar a esa persona tan especial. Porque, gracias a ella es muy probable que tengas una vida más larga.

http://www.lavanguardia.com/vivo/psicologia/20160223/302376932504/amigos-salud-psicologia.html