Se trata de un dispositivo que, midiendo la presión en la nariz, determina la cantidad de aire que entra y sale del aparato respiratorio.

Un estudio multicéntrico español, liderado por el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Respiratorias (CIBERES), dependiente del Instituto de Salud Carlos III, y los Hospitales San Pedro de Alcántara de Cáceres y Txagoritxu de Vitoria, del cual publica dos artículos la revista Sleep, ha evaluado el uso de un dispositivo que determina la cantidad de aire que entra y sale del aparato respiratorio midiendo la presión en la nariz. La conclusión es que esta aplicación, que sirve para establecer el diagnóstico y la gravedad de la enfermedad en los pacientes con sospecha de apneas de sueño, podría ser usado en atención primaria, con un menor coste para el sistema sanitario.

Tal como afirman los doctores Juan Fernando Masa y Joaquín Durán, coordinadores del estudio, “estos artículos demuestran que por una parte para la misma eficacia diagnóstica el coste es sensiblemente inferior al de la polisomnografía y por otra, que la decisión del tratamiento más adecuado es superponible al realizado mediante la polisomnografía en el hospital. Por tanto, estos hallazgos abren la posibilidad de diagnosticar y tratar a los pacientes con sospecha de apneas de sueño en atención primaria, que hasta el momento estaba vetado por la falta de una herramienta adecuada: efectiva y de fácil uso”.

El síndrome de apneas durante el sueño se caracteriza por oclusiones repetidas de la faringe al dormir. El sueño deja de ser reparador y en consecuencia durante el día estos pacientes aquejan somnolencia. Las apneas de sueño favorecen la aparición de hipertensión arterial, enfermedades cardio y cerebrovasculares, accidentes de tráfico y mayor mortalidad. Es una enfermedad muy frecuente que afecta al 24% de los adultos y la mayoría están sin diagnosticar. Debido a que atención primaria no podía contribuir al diagnóstico, al menos en los casos menos complicados, la obligada atención hospitalaria enlentece y encarece el procedimiento de diagnóstico y tratamiento de la enfermedad.



Diagnóstico de las apneas del sueño

El método diagnóstico estándar es la polisomnografía, que registra variables neurológicas para identificar la fases del sueño y respiratorias para demostrar las apneas y sus repercusiones. Esta prueba requiere personal experto y vigilancia durante toda la noche. Consecuentemente, el coste es elevado y el volumen de pacientes que pueden ser diagnosticados es muy inferior al necesario. Por tanto, el acceso al diagnóstico es difícil, con largas listas de espera.

En la última década se han realizado grandes esfuerzos en investigación para intentar simplificar el diagnóstico. El nuevo dispositivo determina la cantidad de aire que entra y sale del aparato respiratorio midiendo la presión en la nariz. Con ese dato, el software establece el número y duración de las apneas durante el sueño. Se trata de un dispositivo muy simple y que el propio paciente puede colocarse en su domicilio para el registro nocturno.

Aunque los autores piensan que será preciso ratificar los resultados en el propio ámbito de atención primaria, la conclusión abre la posibilidad de agilizar y abaratar el diagnóstico de una enfermedad que afecta a muchos millones de pacientes en todo el mundo.

JANO.es · 05 febrero 2015 13:53

Sleep (2014); doi:10.5665/sleep.4248